31
Ene 17

00010 - Soy un yonqui de la hiperrealidad.

Simon Sinek on Millennials in the Workplace

Primeramente, los que seáis de la generación milenial o cercana a esta, debéis ver este vídeo y reflexionar sobre ello. En él se muestra la charla de Simon Sinek hablando como las tecnologías y las redes sociales han cambiado los hábitos de consumo -algo obvio-. Pero además han cambiado nuestras interacciones con los demás. Haciéndonos más ansiosos por consumir cultura, por ejemplo, esas series que te tragas temporadas enteras cada fin de semana. Este tal Simon Sinek hace el papel de la acusación desde el punto de vista de la anterior generación, la X.

Yo no abuso de redes sociales porque apenas frecuento twitter, facebook y similares. Pero sí soy de perder mi tiempo en researchgate, reddit, meneame,... Que bien podría llamarse: Ciencia, curiosidad y perdición. Yo he sentido eso que se llama infoxicacion o sobrecarga informativa. Tener muchas pestañas abiertas del navegador, pero no para recibir mensajitos de aprobación de conocidos y amigos, si no para recibir mi dosis de dopamina de recompensa leyendo actualidad, geopolítica, ciencia, biología, etc. Sentir palpitos dónde tu productividad cae por lo suelos. Y es allí dónde debes ponerle freno.

En mi caso ese freno lo utilizo bloqueando las páginas con complementos en mi navegador como:Strict Workflow , Productivity Owl. Aunque sigo teniendo 20 pestañas abiertas de cosas pendientes en mi navegador; con el consumo de RAM asociado a ello. Pero lo peor, es si podemos concentramos en actividades que necesitan enjundia y reflexión. Y es ahí, dónde esta charla me ha señalado algo. Ahora siempre voy con los auriculares escuchando algún podcast y apenas leo grandes libros. En parte porque mi mente es algo esquizoide-evitativa y para alejar malos pensamientos o rumiaciones depresivas siempre tengo que tener algo en segundo plano, ya sea un podcast de tertulia económica o el último capítulo de La Vida Moderna o sonido ambiente de una tormenta y lluvia. No dejo espacio para pensar en cosas teóricas, escuchar mis silencios e imaginar que tarea tengo pendientes.

Tengo que recuperar la introspección amena, la necesaria. Estudios afirman que tomar apuntes con la mano es más beneficioso que mecanografiarlos en el portatil; otros estudios dudan que dejar a un niño menor de 2 años con una pantalla (móvil, tablet) sea bueno para su buen desarrollo neuronal. Yo desde que utilizo un teléfono inteligente, , lo último y lo primero que hago al día, es apagarlo y encenderlo. ¡Chute de endorfinas de recompensa! Cuando me acuesto lo miro. Esa luz que ilumina la habitación entre tus sábanas, además de desincronizarme mi producción de melatonina. Y te recuerdas a las escenas de la serie británica de Black Mirror, donde todos acabamos mirando como zombies nuestras queridas pantallas negras. Tengo que cambiar, ¿o ya es irremediable que la tecnología cambia nuestros hábitos?

Hola a todos, soy un yonqui de la hiperrealidad y miro el pronostico del tiempo cuando llueve afuera.

25
Mar 16

00008 - ¿Tú cara me suena? Genes y Doppelgängeres

composicion caras_RECORTEAlguna vez le han dicho a usted: "He visto a alguien igual que tú. ¡Con tu misma cara!" Su doble le habrán dicho. Pues hay una palabra del alemán que describe tal situación, Doppelgänger, la cual viene a significar tu doble andante. Todos tenemos de esas anécdotas a la cuales además me pregunto: ¿Tú doble es debido porque hay una finita configuración espacial en las formas de las caras? ¿Están asociadas a grupos de genes concretos?

Dante Gabriel Rossetti, "Como ellos se conocieron a si mismos" 1864

Dante Gabriel Rossetti, "Como ellos se conocieron a si mismos" 1864

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

Entre las anécdotas tengo varias. Mi padre es igualito a mi. O mejor dicho soy una copia de su cara, ojos claros pero yo tengo pelo en la cabeza. Cuando era joven a él le decían el ruso. No es que se parezca a un ruso, pero sí su cara es poco común por las latitudes del mediterráneo ibérico.  Una vez estuvimos mis padres y hermanos en Tenerife y saliendo de una función en el LoroParque; mi hermana pequeña empezó a dirigirse a un joven alemán como "papa, papa". La verdad, el joven alemán tenía una cara muy parecida a mi padre. Yo supongo que la cara de mi padre (y mía) es más común en centroeuropa y países eslavos.  Es decir, el "fenotipo" expresado por los genes encargados en la  morfología facial tendría un origen fuera de la península Ibérica; eso es lo que yo hipotetizo.

 

Transformaciones y mapas de calor que muestran la variación en la forma de la cara se ve afectada por sexo y la ascendencia (Claes et al. 2014)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

 

 

 
 
 

Las nuevas tecnologías en secuenciación masiva permiten buscar y encontrar diversos marcadores (genes y/o variaciones en una base nucleotídica) , los cuales están correlacionados con la formación de la cara. Y a su vez se están programando los primeros algoritmos para formar un "retrato robot" de sujeto en cuestión con la información de dichos marcadores genéticos. Es decir, las técnicas forenses están avanzando tanto que no sólo se puede obtener el sexo, grupo sanguíneo, sino que también se puede asignar el grupo étnico con la morfología facial utilizando una gota de sangre. Todo muy futurista, pero el futuro ya está aquí.

 

 

Diagrama para la investigación en el modelado de los rasgos faciales desde el ADN. (Claes and Shriver, 2014)

 

 

Otra cosa en la que reflexiono es si ciertas morfologías, si ciertas caras están asociadas a ciertas personalidades. Por ejemplo, tengo un compañero de trabajo con cierta personalidad autista-asperger. Pues bien, encontré una fotografía de un congreso internacional al cual fue el investigador jefe hace casi 30 años en el que aparece un estudiante igual que mi compañero, con la misma cara, altura y postura. Salvo que mi compañero se convierta en un viajero en el tiempo, me pregunto si ciertas fisionomías, si ciertas caras  están asociadas a ciertos comportamientos. Puede ser una hipótesis alocada como la frenología fue en su tiempo. Pero si ahora se pueden correlacionar genes con morfología, en la próxima décadas serán rutas metabólicas y dentro de 50 años la posibilidad de discernir y modelizar redes neuronales y comportamientos emergentes (personalidad) de un individuo con sólo una gota de sangre. Tiempo al tiempo.