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Ene 17

00010 - Soy un yonqui de la hiperrealidad.

Simon Sinek on Millennials in the Workplace

Primeramente, los que seáis de la generación milenial o cercana a esta, debéis ver este vídeo y reflexionar sobre ello. En él se muestra la charla de Simon Sinek hablando como las tecnologías y las redes sociales han cambiado los hábitos de consumo -algo obvio-. Pero además han cambiado nuestras interacciones con los demás. Haciéndonos más ansiosos por consumir cultura, por ejemplo, esas series que te tragas temporadas enteras cada fin de semana. Este tal Simon Sinek hace el papel de la acusación desde el punto de vista de la anterior generación, la X.

Yo no abuso de redes sociales porque apenas frecuento twitter, facebook y similares. Pero sí soy de perder mi tiempo en researchgate, reddit, meneame,... Que bien podría llamarse: Ciencia, curiosidad y perdición. Yo he sentido eso que se llama infoxicacion o sobrecarga informativa. Tener muchas pestañas abiertas del navegador, pero no para recibir mensajitos de aprobación de conocidos y amigos, si no para recibir mi dosis de dopamina de recompensa leyendo actualidad, geopolítica, ciencia, biología, etc. Sentir palpitos dónde tu productividad cae por lo suelos. Y es allí dónde debes ponerle freno.

En mi caso ese freno lo utilizo bloqueando las páginas con complementos en mi navegador como:Strict Workflow , Productivity Owl. Aunque sigo teniendo 20 pestañas abiertas de cosas pendientes en mi navegador; con el consumo de RAM asociado a ello. Pero lo peor, es si podemos concentramos en actividades que necesitan enjundia y reflexión. Y es ahí, dónde esta charla me ha señalado algo. Ahora siempre voy con los auriculares escuchando algún podcast y apenas leo grandes libros. En parte porque mi mente es algo esquizoide-evitativa y para alejar malos pensamientos o rumiaciones depresivas siempre tengo que tener algo en segundo plano, ya sea un podcast de tertulia económica o el último capítulo de La Vida Moderna o sonido ambiente de una tormenta y lluvia. No dejo espacio para pensar en cosas teóricas, escuchar mis silencios e imaginar que tarea tengo pendientes.

Tengo que recuperar la introspección amena, la necesaria. Estudios afirman que tomar apuntes con la mano es más beneficioso que mecanografiarlos en el portatil; otros estudios dudan que dejar a un niño menor de 2 años con una pantalla (móvil, tablet) sea bueno para su buen desarrollo neuronal. Yo desde que utilizo un teléfono inteligente, , lo último y lo primero que hago al día, es apagarlo y encenderlo. ¡Chute de endorfinas de recompensa! Cuando me acuesto lo miro. Esa luz que ilumina la habitación entre tus sábanas, además de desincronizarme mi producción de melatonina. Y te recuerdas a las escenas de la serie británica de Black Mirror, donde todos acabamos mirando como zombies nuestras queridas pantallas negras. Tengo que cambiar, ¿o ya es irremediable que la tecnología cambia nuestros hábitos?

Hola a todos, soy un yonqui de la hiperrealidad y miro el pronostico del tiempo cuando llueve afuera.